1440 minutos al día

«Princesa tengo la mejor noticia que puedan darte hoy, recuerda que tienes 1440 minutos para aprovechar cada día y ser feliz, el futuro es apasionante». Álvaro Cuadrado

Salté de rama en rama trepando por los olivos, rebusqué tréboles de 4 hojas en busca de la suerte, cuando era ilusa y no comprendía que no es cuestión de suerte sino de actitud e incluso me llené de barro hasta el punto de no poder quitármelo sola. Me comí bajo un árbol los bocadillos más ricos del mundo y canté alrededor de una candela mientras mi madre calentaba leche en un jarrillo.

Crecí entre risas de niños, complicidad de adultos y me crié en un castillo en mitad de una barriada. Mis padres no eran reyes de sangre azul, ni mis hermanas princesas de cuentos sin embargo construyeron un hogar bajo unos muros de amor y entrega incondicional. No necesitamos de trenzas largas para escapar porque la libertad siempre estuvo presente , nunca hubo una mesa larga llena de caprichos pero si de comida elaborada por unas manos de una buena madre donde nos educó con la palabra compartir.

Nos enseñaron que la riqueza del ser radica en su alma, en esforzarte por alcanzar los sueños y aunque temían que quisiéramos volar alto  nunca nos ataron.

Hoy con casi 36 años y toda una vida por delante reafirmo lo que he ido aprendiendo pero que a veces olvidamos y dejé de recordar por un tiempo cuando no me encontraba,  el día tiene sólo 1440 minutos para ser realmente feliz, palabra que usamos a diario y que cuesta tanto definir.

Cuando veo a mis sobrinos reír a carcajadas, con esa energía, dónde dormir para ellos es un suplicio pienso, que nunca pierdan esas ganas de vivir  porque el tiempo es un arma implacable en esta sociedad. Tiempo es lo que no podemos detener pero sí aprovecharlo para ganarle la batalla cada día, llenando cada segundo de latidos emocionantes pero ¿cuánto de nosotros lo hacemos?.

Vivir al 100% es complicado por muchas razones y entre ellas porque lleva una palabra asociada, esfuerzo.

Esfuerzo para desgarrarte el alma por lo que amas, esfuerzo por levantarte con una sonrisa y salir a escribir tu propia historia, esfuerzo por aceptar y entender que la felicidad puede está a tu alcance aunque sientas temor. Esfuerzo por soportar los dolores que tendrás de las guerras que te tocará luchar. Esfuerzo por abrir los ojos de verdad para ser capaz de ver los problemas de tu entorno y valorar aún más tu vida. Piensa que hay personas que la palabra mañana no la conciben porque son víctimas de la barbarie humana y quizás al día siguiente no sigan vivos físicamente o le quiten su corazón porque pierden a un hijo.

Párate, sonríe y recuerda que los atardeceres tiene fecha de caducidad, decide si quieres 1440 minutos intensos o que algún día al mirar atrás tengas una deuda con el tiempo porque te dio miedo estar vivo.